Política Innovadora 2020 sobre Educación Inclusiva

Un proyecto piloto a nivel municipal para niños con autismo

Este proyecto piloto de la Ciudad de Viena está dirigido a todos los establecimientos de educación obligatoria de Viena para lograr un proceso escolar continuo y exitoso para niños con autismo. Si bien la política se enfoca en capacitar a los profesores, también hay un fuerte énfasis en apoyar y aconsejar a los padres. Se crean soluciones en forma individual para cada niño para apoyar sus propias necesidades de aprendizaje, de acuerdo con la Ley Básica sobre Igualdad de Trato y la Ley Federal de Igualdad de Discapacidad. Desde el año 2015, el número de niños con autismo que completa la escolaridad obligatoria ha aumentado de un 50 a un 95 por ciento.

“Aprendí cómo comportarme de una manera para que otros me entiendan mejor .”

ChristopherUn alumno con autismo
Sobre la política de un vistazo
Nombre de la política innovadora :Proyecto piloto para niños con autismo
Organización:Ciudad de Viena, Bildungsdirektion (DOE)
País de implementaciónAustria / Viena
Año de inicio2015

SOBRE LA POLÍTICA EN NÚMEROS

  • Durante el 2019, 550 niños con autismo recibieron apoyo en educación básica y 230 en enseñanza media.
  • Actualmente hay diez mentores que apoyan a aproximadamente 1,000 profesores en el sistema escolar de Viena.

PROBLEMAS ABORDADOS

Por largo tiempo, los niños con autismo fueron excluidos de la asistencia a las escuelas regulares ya que las escuelas no tenían las competencias en diagnósticos pedagógicos y manejo profesional.

SOLUCIÓN, INNOVACIÓN E IMPACTO

La política es una iniciativa del Departamento de Educación de la Ciudad de Viena (Bildungsdirektion fuer Wien), la cual implementa la Ley Federal de Igualdad de Discapacidad. Iniciada en el año 2015, los niños con autismo han participado de manera significativa en el diseño del proyecto, siendo capaces de comunicar sus necesidades y deseos en un ambiente de aprendizaje en el que pudieran desarrollarse.

La política utiliza un enfoque holístico que incluye actores claves, tanto dentro de las instituciones de educación (por ejemplo, profesores) y fuera de estas instituciones (por ejemplo, familias, profesionales terapéuticos). Desde la etapa preescolar en adelante, se acompaña a los niños a través de distintas transiciones sistémicas por profesores capacitados y tutores que trabajan dentro y fuera de clase, y que ayudan a los padres con aquellos problemas fuera del colegio, como las terapias.

En el colegio, hay materiales de aprendizaje especiales, tales como ayudas visuales y tarjetas con tareas escritas para facilitar la comunicación, así como un trabajo de asesores, con profesores constantes para optimizar y facilitar la inclusión de los niños con autismo. Alrededor de 1,000 maestros en todo el sistema escolar de Viena están acompañados y apoyados por diez mentores. Desde el inicio del proyecto en el año 2015, se han beneficiado más de 800 niños con autismo.

Dos niños con auriculares azules se sientan en sillas, mientras que el resto de los niños están de pie en un círculo.

En el colegio son usadas una variedad de materiales especiales de aprendizaje, tales como ayudas visuales y cartas, y tecnologías de asistencia.

FINANCIACIÓN, PROYECCIÓN Y TRANSFERIBILIDAD

El costo personal de los mentores se reparte entre varias organizaciones, incluido el Departamento de Educación (DoE), Fonds Soziales Wien (una agencia de financiación pública y proveedor de servicios) y la Organización Austriaca de Ayuda al Autismo (una ONG). El DoE cree que se puede replicar la política, pero se necesita una amplia experiencia en el espectro del autismo y una red intensiva con diversas instituciones y partes interesadas dentro y fuera del colegio.

El DoE está trabajando actualmente en tres objetivos para el futuro: la creación de una base legal para la implementación de compensación de grupos desfavorecidos (que actualmente no está disponible para niños con autismo) o un decreto vinculante de la Dirección de Educación para todo tipo de colegios; una apertura posterior de colegios secundarios; y la creación de redes para permitir la educación hasta la edad de 18 años.